
ED. Tusquets Colección Andanzas // 248 pág.
Haruki Murakami es uno de los pocos autores que ha dado el salto de autor de culto a superventas. Su estilo es inconfundible y en este blog ya hemos publicado varias reseñas de libros suyos. En After Dark mezcla los mismos ingredientes de siempre para obtener una receta nueva.
Acompañamos a Mari en la solitaria noche de Tokio. Cada capítulo tiene un reloj y este se va moviendo a lo largo de una sola noche. La ciudad más ecléctica del mundo nos abre las puertas a su universo nocturno. Bares que abren toda la noche, hoteles para travestís y putas, cibercafés utilizados por jóvenes como hoteles, la soledad de la barra del bar…
Incluso en la ciudad que nunca duerme hay lugares y personas que tratan de no dejarse llevar por la vorágine de la capital nipona. Entre luces de neón y pop japonés asistimos al inicio de una relación entre un chico y una chica. Impermeables amarillos, cerveza barata, atracción fatal y hoteles por horas son los elementos básicos de esta historia.
Murakami utiliza sus ingredientes preferidos otra vez a su antojo para servirnos un plato de cultura asiática con sutilezas occidentales. Todo regado con caldos de aromas budistas donde el sexo y la mentira enmascaran la tristeza y la soledad que asola a los habitantes de la enorme metrópoli. No es su mejor novela, pero de fácil lectura y bellos paisajes emocionales no podemos dejar de afirmar que Murakami tiene un don para reflejar el desencanto del hombre moderno.