
ED. Anagrama Compactos nº 352 // 126 pág.
Si me necesitas, llámame es un libro publicado doce años después de la muerte de Raymond Carver. Incluye cinco relatos nunca publicados, descubiertos en el archivo de la Universidad de Ohio y en la casa de Port Angeles, donde pasó los últimos días de su vida. En el relato Leña, un hombre tala un camión de madera con la esperanza de que ayude a superarle su adicción al alcohol. En Sueños es una madre la que pierde a sus dos hijos en un incendio o en Si me necesitas, llámame una pareja que no consigue levantar cabeza se separa para siempre.
Me emociono cuando leo a Raymond Carver. Me enamoró con Todos nosotros, con una poesía fresca y clara, desgajada de sentimentalismos y pura como un caballo blanco. A partir de entonces, de conocer su vida, sus 10 años de alcoholismo, su salida de los infiernos y de estar al borde de la muerte y ser salvado por Tess Gallagher, poeta y gran amiga de Ray y de saber que huyeron a las montañas del norte. Tras saber que ellos sí entendieron que la vida le había regalado una segunda oportunidad a Ray, compraron una casa en Port Ángeles en el estado de Washington. Con sufrimiento y mucho amor consiguieron salir adelante, consiguieron que Ray volviera a escribir, a sentirse feliz. Sólo pudieron disfrutar de esa casa durante 10 años. La vida le regaló 10 años más. Murió prematuramente a la edad de 50 años de un cáncer de pulmón.
Leer el epílogo escrito por su mujer Tess, es enternecedor, sutilmente sensual y demuestra que el amor sí puede existir para siempre, incluso tras la muerte de uno de los dos. Carver forma parte de mi vida de una forma indisoluble. Sus relatos sobre la cotidianidad de la vida y sus matices, su capacidad para conseguir que nos reflejemos en sus personajes, en la melancolía que sienten o el dolor que padecen le han convertido en un autor que descansará para siempre en mi mesita de noche.